Pequeñas recomendaciones personales de cómo cuidar a tus amigas

Quedar. Es importante. Estar en contacto. No perderse. Llamarse por teléfono, pero quedar. Estrechar los vínculos de la confianza entre las amigas tiene sus dificultades, más cuando la relación de amistad se ha forjado desde hace mucho y se conocen. Saben lo importante que ha sido ese grado de proximidad en sus vidas y que el deseo de seguir siendo amigas es compartido pero ello implica un trato muy cuidadoso.

Cuidar las amigas

A las amigas hay que regarlas, algunas veces por semana. Cuidar a las amigas supondrá no dejar que se vayan de tu vida, evitarlo a toda costa. Luchar para que sea así. Hay veces que surge el resentimiento o la tristeza cuando tus amigas se enteran que tienes novio y que es alguien deseado por ellas también. Pero es tu novio y por eso dejaste de ver a tus amigas. Eso no debería pasar, porque si de lo que se trata es de cuidar los lazos de amistad has cometido un error del que te podrás arrepentir toda tu vida. Nada te garantiza que aquel chico apuesto sea tu novio por mucho tiempo. Puede volar para no regresar jamás. Así que más vale que te lo tomes con calma y no presumas de algo efímero como es el deseo. En efecto. Lo has pensado. Y es que no te puedes pasar tantas semanas sin ver a tus amigas.

Quedar para verlas

Queda con ellas. Diles que las quieres ver para contarles cómo ha sido todo. Recuérdales cuando las veas lo mucho que las echas de menos. Es una buena forma de cuidar a las amigas, que así como el amor es efímero ellas también lo son. Y no hay peor cosa que un grupo de amigas que te da la espalda.

amistad

Retomar una cita fallida

Pero el otro día regresando a casa te acordaste de aquella amiga del Yoga que dejaste de ver hace tanto tiempo…qué habrá sido de su vida, te preguntas, la buscas en Facebook. La invitas a tomar un té, la última vez que estuvisteis a punto de quedar tu loro escapó y murió, te estropeó la tarde y la tuviste que llamar para decirle lo imposible que sería asistir al encuentro que con tanta antelación acordasteis. Pero es que luego de enterrar a tu pequeño loro que te acompañaba tanto en tus días, quedaste lo que se dice destrozada, sin ganas de nada. Tu novio lo entendió aunque en realidad no lo entendió. Tú esa noche lo lamentaste por tu amiga, pensando que ese iba a ser un motivo para que ella no te quiera ver más. Porque una cosa es que te plante un tío pero que te plante una amiga. Por favor.

Pero al final aceptó. Qué bien. Ella tampoco quería perder tu amistad. Ha elegido una terraza muy chuli del centro. Está muy bien. Pero recuerda que si la vas a ver que note que estás tú ahí totalmente implicada en forjar de nuevo los lazos de la amistad, si llevas el móvil no te voy a decir apágalo, pero mira tu whatsapp cuando ella esté en el lavabo.