Amigas del pasado y presente

Ahora con el Facebook sabes que puedes volver a retomar esos lazos de amistad que quedaron atrás, en el tiempo pero no te animas, porque la amistad, piensas, es otra cosa. No sabes qué decir. Y la verdad es que ahora tienes otro grupo de amigas muy diferentes a las amigas de entonces. Las amigas del pasado han quedado en el pasado. Y tampoco te parece mal.
A veces no tiene mucho sentido buscar recuperar las viejas amistades. Suele ocurrir que cuando vuelves a ver amigas de hace tiempo no hay ya nada en común que las identifique, que las vincule. Suele suceder con las amigas del instituto, porque hay otras con las que hemos mantenido lazos de amistad más duraderos, más prolongados en el tiempo.

amigas

Añorar de forma permanente

Hay mujeres que cuando llegan a cierta edad son menos propensas a entablar lazos de amistad. Muchas prefieren la soledad a tener que hablar con alguien, entienden la amistad como algo agradable y bello que tuvo lugar en la juventud pero que es imposible en la edad adulta. Cierto. Vivimos tiempos muy complejos para hacer amigos. Pero eso no quiere decir que no podamos volver a recuperar los lazos de afectividad que nos unieron en su momento a ciertas personas.

Renovar la amistad

Sin embargo también hay chicas que no se cortan un pelo, ni si quiera se les ocurre pensar en la palabra amistad, son ellas las que se encargan de propiciar el amiente, de sembrar la atracción entre la gente. Se adaptan a todo, incluso a las nuevas formas que tiene la amistad. Y aunque son menores los contactos saben que no hay cosa mejor que el conocer gente.

Las amigas pasan por la vida. Van y vienen. Lo importante es poder tenerlas, socializar con ellas. Saber que podrás verlas y que en estos tiempos tan efímeros donde cada uno guarda su intimidad, uno debe hacer todo menos forzar lazos de amistad.

Lugares para hacer amigas hay muchos. Está el gimnasio. Es un lugar donde a veces, con un poco de suerte, coincidimos con alguien que tenga algo que ver con nosotros. Puede ser también que sin darnos cuenta nuestro nuevo círculo de amistad tenga más que ver con el cole de los hijos que con esas amigas de antaño que no nos hace bien añorar.

Hablar de amigas

Cuando hablamos de amigas, hablamos también de amistad. De vínculos, de viejos contactos pero también de nuevos. No es que a las amigas haya que irlas renovando pero no está mal que según va pasando el tiempo sigamos conociendo amigas. Y es que a más amistades, mayor será nuestro deseo de socializar.

Y si ya conocemos un grupo de amigas lo mejor será, si nadie se anima, proponer un encuentro en alguna otra parte, o una excursión para salir de la rutina, tal vez un viaje. Es una buena manera de seguir teniendo amigas. Pero sobre todo, sobre todo cuidándolas. Regándolas como a las plantas para que se queden con nosotros al menos un tiempo, aun cuando sepamos que tarde o temprano se irán de nuestras vidas. Y es que las que quedan son otras.